El Daruma es un amuleto japonés tradicional que simboliza la perseverancia, la buena suerte y el cumplimiento de metas. Representa a Bodhidharma, fundador del budismo zen, y su forma redondeada enseña a no rendirse nunca: "caer siete veces, levantarse ocho". Se usa para fijar un propósito, pintando un ojo al inicio y el otro al cumplirlo
Se asocia comúnmente con momentos clave como el año nuevo, exámenes, nuevos negocios o propósitos personales.
Tradicionalmente, se pinta primero el ojo izquierdo del Daruma (que es el de la derecha
(que si lo miras de frente) al establecer una meta o pedir un deseo. Este acto, llamado kaigan (apertura del ojo), simboliza el compromiso y la perseverancia. El ojo derecho se pinta al cumplir el objetivo.
Paso 1: Ojo Izquierdo. Se pinta al fijar la meta, representando la apertura de la mente y la motivación.
Paso 2: Ojo Derecho. Se pinta como agradecimiento una vez que el deseo se ha hecho realidad.
Ubicación: Colócalo en un lugar visible para recordarte trabajar diariamente en tu propósito